CORRUBEDO: 101 motivos.

Deslumbrar, deslumbrarte, dejarte deslumbrar. CORRUBEDO, 101 motivos.

La magia de la luz, una y otra vez se nos hurta. Los semáforos, luces ruidosas. Los neones, luces absurdas y obscenas. Los coches, luces hirientes y molestas.

Recupero la magia de la luz y dejo que me deslumbre el reflejo agreste del sol candoroso sobre el océano agitado: ¡luz de vida!

Vente, obsérvalo de primera mano, acompáñame, permíteme mostrarte la luz, deslumbrarte.

Secarse al sol, coger calor, cargar energía, reposar y..., preparados, listos... CORRUBEDO, 101 motivos.

Dicen que la energía no se crea ni se destruye..., ¡pero no nos lo creemos! La mía, la tuya, la suya..., ¡vaya que si se agotan! Nuestro amigo el cormorán también necesita salir un rato del agua y secarse, coger energía, reposar..., y en un rato estará listo para zambullirse de nuevo.

Perderte lejos de rutinas grises y asfixiantes; reencontrarte en rutinas naturales de luz y vida. CORRUBEDO, 101 motivos.

El sol se esconde en el horizonte como cada tarde. El mar mece, acaricia, golpea las rocas, como cada día. La rutina de la magia natural. La rutina del silencio atronador, del viento, el agua rompiendo. La rutina de la espuna, la rutina de la sal.

Buscar la luz, cuando el sol se esconde; evitar la luz, cuando las farolas se encienden. CORRUBEDO, 101 motivos.

Contemplar el ritual de la puesta de sol en el horizonte atlántico (#WildAtlantic) justifica ponerse las botas, las zapatillas, lo que toque..., y caminar por la agreste franja costera, privilegio de locales e iniciados, que se inicia cerca de la Punta do Prado y lleva, a través de Pozo Salgueiro, hasta la vertiente sur del promontorio del Faro de Corrubedo.

Buscar refugio en buen puerto, sortear escollos, enfrentar los elementos, llegar a casa... CORRUBEDO, 101 motivos.

Casa y puerto. Refugio. Descanso. Verano. Recompensa. A_mar(T) un poco a tí mismo, ¡que ya toca! Te lo debes... ¡Debes recompensarte! La faena, los escollos, la lucha contra los elementos, la batalla despiadada del día a día fuera de Corrubedo... Y al final, ya atisbas el puerto, el descanso, el buen puerto, el merecido descanso.

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